domingo, 19 de mayo de 2013

Factores externos e internos que afectan el aprendizaje


FACTORES EXTERNOS E INTERNOS EN EL APRENDIZAJE:

                          UNA EXPERIENCIA PERSONAL.



"En cada uno de nosotros hay

un río de emociones;
cada gota de agua es otra emoción
y cada emoción depende de las demás

para segur existiendo.
Para observarlas,
basta sentarnos en la orilla del río
e irlas reconociendo a medida que aparecen,

pasan y desaparecen"

Thich Nhat Hanh (2000)

 

 

El aprendizaje es un fenómeno complejo, y de eso hemos sido testigos como docentes por varios años. Para llegar a un desempeño satisfactorio, no existen fórmulas establecidas que garanticen un resultado óptimo, y el docente debe de adaptarse a las circunstancias cambiantes de factores externos e internos que afectan al estudiante. Para mostrar la importancia de los ambientes externos e internos en el proceso de enseñanza-aprendizaje, me referiré a algunas experiencias docentes que he tenido ocasión de vivir en la zona fronteriza de México-Estados Unidos.

 

            Durante varios años tuve la oportunidad y el privilegio de fungir como docente en la zona fronteriza de nuestro país con los Estados Unidos, en la parte limítrofe entre Matamoros, Tamaulipas y Brownsville, Texas.  Mis labores docentes principales las realizaba en la Universidad de Texas en Brownsville, como parte del Departamento de Lenguas Modernas de la propia universidad, dentro del campo de la literatura en lengua castellana. En esa institución estudiaban dos tipos de alumnos: 1) estadounidenses hispano-parlantes donde el castellano era su segunda lengua, y 2) estudiantes mexicanos cuya lengua materna era el español, donde la gran mayoría cruzaba la frontera para tomar clases en una universidad americana. 

 

            Durante el período de docencia noté algunas diferencias que resultaban evidentes entre los dos grupos de estudiantes: en el caso de los estudiantes mexicanos, el desempeño tendía a ser mejor que el de los estadounidenses: era más rápido el aprendizaje de temas nuevos (literatura del siglo XVI, por ejemplo, un tema raramente estudiado), aprovechaban la infraestructura al máximo, y tendían más a trabajar y a estudiar en grupo. Ello me dio oportunidad de reflexionar sobre las causas de esas diferencias, mismas que clasifico en factores externos e internos, y que por supuesto, afectan el proceso de enseñanza-aprendizaje de los alumnos. Las posibles causas de estas diferencias podrían deberse a una o varias de las explicaciones siguientes:

 

1. El desempeño inicial en una clase de literatura española depende, en gran medida del dominio que se tenga de la lengua en que están escritos los textos a estudiar, su crítica, el material de apoyo y el lenguaje en que se ofrece la clase.  Los estudiantes cuya lengua materna sea el español tienen una ventaja sobre aquellos donde el castellano sea una segunda lengua. (Factor interno que afecta el proceso de aprendizaje).

 

2. Aquellos que aprenden su español en la zona de frontera muestran, en general, un déficit en calidad de la lengua que aprenden, por estar ésta influida errores de semántica, faltas de gramática y por anglicismos que son inexistentes en el idioma español. Ejemplos de ello pueden ser el uso de un pseudo-vocabulario que sin embargo es de uso coloquial en la región: parquear (por estacionarse, to park), la troca (la camioneta,  truck), checar (revisar, cotejar, del inglés to check), me voy p'a atrás (en lugar de regresar, tomado de go back en inglés) etc. Una baja calidad en el lenguaje aprendido causa errores de redacción y en general deteriora el proceso comunicativo en clase. (Factor externo e interno).

 

3. Los estudiantes mexicanos saben que estudiar en una universidad norteamericana es un privilegio que pocos tienen, por lo que en general dedican su máximo esfuerzo para tener el mejor desempeño posible (factor interno de motivación).

 

4. Al no tener la infraestructura de las instituciones educativas norteamericanas en casa, los alumnos mexicanos tratan de aprovechar al máximo las instalaciones de la universidad cuando estudian allá, una motivación especialmente importante para el proceso enseñanza-aprendizaje (factor interno).

 

5. La obtención de un título de una universidad norteamericana de renombre es visto como una razón más para terminar los estudios (factor interno) pues da crédito a sus esfuerzos. Ello refuerza el incentivo de terminar los estudios que se iniciaron.

 

6. A diferencia de los estudiantes norteamericanos, cuyo acceso a la universidad es más sencillo, más barato (para residentes de Tejas, en este caso) y automático, el acceso a las instituciones de educación superior para los estudiantes mexicanos resulta más difícil, y por lo mismo, una vez aceptados trabajan por mantenerse activos como alumnos destacados (factor motivacional interno).

 

7. En general, los estudiantes de origen mexicano aprecian más los valores familiares cuando se les compara con su contraparte norteamericana. El hecho de tener familias más unidas tiene como consecuencia mayor comunicación entre sus miembros, una mayor disciplina de los padres y un mayor apoyo de todos sus miembros. Esto hace que el alumno se desarrolle en un ambiente que si bien lo apoya y lo fortalece, también pide de él responsabilidad no sólo en sus estudios, sino en toda su vida escolar (factor externo) tanto en México como en el país vecino.

 

8. Las instalaciones en Tejas resultaban más amplias, mejor terminadas, con mayor iluminación y (sobre todo) con aire acondicionado en un clima donde fácilmente se alcanzan temperaturas mayores a 32 C con 90% de  humedad. Ello creaba ambientes más confortables para el estudio (factor externo) tal como lo ha mostrado Kruschke (2003).

 

 

9. El acervo tanto de material físico (libros, videos, periódicos, revistas, fotografías, etc) como de material virtual (archivos de internet, clases online, etc.) eran mayores en la universidad norteamericana cuando se le compara con sus contrapartes del norte de la frontera mexicana (factor externo), predisponiendo a un mejor aprovechamiento escolar (Moreno, 2006).

 

10. Raramente estudiado pero sumamente importante (y diría yo, extremadamente importante) es el fenómeno de la prevalencia de un ambiente de violencia descontrolada en los estados del norte de nuestro país y su impacto en la educación. Tamaulipas no es la excepción, pues tiene uno de los primeros lugares en violencia dentro de los estados limítrofes con los Estados Unidos (El Universal, 23 agosto 2011, Sección Estados).  Este ambiente de inseguridad, de agitación, de incertidumbre y de miedo, no predispone un ambiente propicio para el aprendizaje (factor externo).

 

11. La falta de medios económicos dentro del grupo de alumnos mexicanos hacía que optimizaran al máximo sus recursos, por lo que los hacía más cercanos entre ellos. El ambiente de camaradería mejoraba el desempeño escolar (factores externos e internos).

 

12. Culturalmente la población latinoamericana tiende más a la socialización para el trabajo en grupo. Esto fue evidente en la enseñanza de ciertos cursos, donde espontáneamente surgían equipos de trabajo y grupos de estudio para cumplir con lo requerido (factor interno).

 


            Con toda seguridad existen más factores importantes que impactan el desempeños de grupos minoritarios de estudiantes mexicanos en el extranjero, pero he comentado aquí los más importantes. Lo interesante es que, por algunas de las razones antes descritas, el aprendizaje offline y online de los alumnos latinoamericanos en el Departamento de Lenguas Modernas mostraba una gran calidad académica y eran notables los avances que estos estudiantes lograban en un período relativamente corto. Michael Domjan (2010) comenta en su Principios de aprendizaje y conducta que el aprendizaje fomenta la adquisición de nuevas conductas o bien la supresión de otras, donde aprendizaje implica cuando menos una de dos opciones: una, que se ha adquirido una nueva conducta (adquisición que surge como diferenciación o integración de formas de comportamiento ya existentes); o dos, que el comportamiento ya existente ocurra en formas nuevas. En el caso de los estudiantes mexicanos realizando estudios en el extranjero, ocurrieron las dos formas de cambios de conducta. Moreno (2006) y Kruschke (2003) han estudiado las ventajas para mejorar el desempeño cuando se tiene una infraestructura óptima para las características físicas y culturales de nuestros alumnos, y esto fue evidente en la experiencia de la Universidad de Texas, por lo que las conclusiones de los estudiosos en este campo concuerdan con las experiencias vividas en la zona fronteriza.

 

            Finalmente,  como conclusión y relacionado con el fragmento de un escrito de Thich Nhat Hanh que sirve de epígrafe  al inicio de este artículo, quisiera referirme a mi experiencia emocional con los grupos de mexicanos con los que tuve oportunidad de involucrarme. Ya sea por la cercanía cultural, de país, por la lengua, por comportamientos o por valores compartidos, los docentes mexicanos tendíamos a tener una mayor cercanía con los alumnos de nuestro propio país.  El aprendizaje se encuentra influido por un factor importante de emocionalidad, tal como lo muestran estudios de varios académicos (Calcagni, 2012). Este último autor, citando a Jacques Delors, con gran acierto comenta que el aprendizaje "Tiene que ver con el arte de abrir espacios donde otros quieran aprender", donde el docente tiene el trabajo de motivar, guiar y dirigir a sus alumnos de una manera activa y emocionalmente saludable, en lugar de ser un expositor con un público pasivo. Sin embargo la forma de orientar a los alumnos se encuentra llena de cargas emotivas, las cuales pueden motivar u obstaculizar el aprendizaje. Nhat Hanh dice que en todos nosotros "hay un río de emociones" y seguramente pertenecen a la vida íntima de nuestros alumnos algunas de ellas. Corresponde al docente facilitar el aprendizaje con los factores emotivos que la predispongan: proponiendo la motivación, incitando la autoestima, planteando la crítica responsable y constructiva, y sobre todo, apoyando al alumno como un guía en quien se pueda confiar y al que se pueda acercar en el momento que se necesite. Será tarea del docente, como dice el epígrafe en relación a las emociones, "irlas reconociendo a medida que aparecen",  para poderlas orientar de la mejor manera posible, pues cada uno de nuestros alumnos se lleva dentro de él una parte de nosotros, y en reciprocidad, nos deja una parte de él.

 
Eso, eso precisamente, es todo un privilegio.

 


 


Referencias:

 

Calcagni, Phil Aldo (2012). Aprendizaje y emocionalidad. Newfield network. www.newfield.cl.

http://www.newfield.cl/newsletter/a_aprendizaje.php

 

Domjan, Michael (2010). Principios de aprendizaje y conducta. Wadsworth, Cengeage Learning Editorial, 6a. edición.

Kruschke, JohnK. (2003). “Attention in Learning”, Current Directions in Psychological Science, Vol. 12, No. 5 (Oct., 2003), pp.171-175.

Nhat Hanh, Thich (2000). La paz está en cada paso. Sello Azul, Santiago, Chile.

 

Moreno, Roxana (2006). Learning in High-Tech and Multimedia Environments, Current Directions in Psychological Science , Vol. 15, No. 2(Apr., 2006), pp. 63-67.

 

1 comentario:

  1. Raúl:
    Déjame decirte que leer tus comentarios es como beber una deliciosa taza de café, cada vez que lo hago las disfruto. Imprimes en ella tus vivencias en tal forma que las visualizo sin haber estado allá, me emociono y me siento motivada a ser mejor profesional desde mi nivel. Quiero compartirte que e tenido niños extranjeros que han aprendido el español mientras fueron mis alumnos. Yo también he aprendido de ellos y ese intercambio me ha ayudado a ser más expresiva con mis emociones. Creo como mencionas que la motivación tiene mucho que ver en la forma como se asimila el aprendizaje. Saludos y gracias.

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